Comienzo del curso, comienzo de nuevo, y nueva vida

Ya se siente el ritmo de la vuelta al trabajo desde mi balcón.

Anoche los madrileños ya caminaban un poco más rápido que las noches anteriores: un chip interno les hacía ir adecuando su cuerpo al ritmo de la ciudad, al del trabajo. Posiblemente ellos ni se daban cuenta, ni se percataban de cómo inconscientemente su mente les envíaba mensajes al aparato motor para que no les pillara de improviso el madrugón del día siguiente.

Han sido unas semanas de recuperación del cuerpo y de la mente, de un pequeño viaje al sur del país y de  un viaje también hacia mi mismo para volver al estado que me permite seguir creciendo y poder seguir devolviendo a los demás. ¿Receta? Música, meditación, paseos… eso si, después de unos días de dejar al cuerpo que recuperara su tranquilidad, es decir, después de permanecer en “encefalograma plano” en el sofá.

Frigiliana, Málaga

Y me doy cuenta de lo fácil que es acostumbrarse a un ritmo, a una rutina, de cómo es tan fácil perder la constancia, la presencia. ¿Excusas? Claro que todas las que  puedo articular mentalmente… Sabiendo que me alejo de mi Norte, de mis objetivos, de mi mismo…

Afortunadamente también es fácil regresar, son ya algunos años de disciplina, de práctica. Y ahora con más motivo y más facilidad: Ahora una nueva vida llama a mi puerta, ya está pidiendo ver la luz de este mundo. Bienvenido seas.

Esta canción de Patty Griffin, Kite (Cometa), me sugiere deseo, esperanza, acción y paz.

El domingo siguiente hubo risas en el aire, todo el mundo tenía una cometa que estaba volando por los aires.

Y todos los problemas  se fueron y no era sólo un sueño.
Todos los problemas se fueron y no era sólo un sueño.

En medio de la noche  intentamos con todas nuestras fuerzas  alumbrarnos con un poco de luz.

En medio de la noche soñamos con un millón de cometas volando por encima de la tristeza y el miedo.

Hermanita, cuando vagues por la tristeza, sólo recuerda la pequeña cometa  que  enviaste volando en una tarde soleada, construida de algo muy ligero,  construida con la alegría de las cosas; al igual que los pequeño sueños que soñamos, es todo lo que  podemos hacer.

En medio de la noche el mundo gira con todo su poder, es un pequeño diamante de color azul.
En medio de la noche continuamos enviando  pequeñas cometas hasta que entra un poco de luz.

Buenas noches y ¡muy buen comienzo!


'Comienzo del curso, comienzo de nuevo, y nueva vida' Hay 2 comentarios

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  1. 02/09/2010 @ 05:44 Luis Dorrego

    Pues como decía el maestro: “la cabeza hacía el cielo, el corazón en su sitio expandiéndose y los pies en la tierra”, esa será la mejor forma de que no nos arrastren…

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  2. 02/09/2010 @ 04:15 Ana

    es increible no!?Yo tambien lo he notado en la gente! en el metro, en el bar……Intento que no me arrastren, pegando mis pies al suelo.
    Yo tambien comienzo nuevo curso, nueva rutina, nuevos objetivos! buen regreso de vacaciones.

    Responder

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