CORAJE Y DINERO. El camino de tu riqueza (II)

Os quiero contar lo que fue para mi el estar trabajando durante 30 años en un lugar, en una profesión a la que no pertenecía completamente y en la que, aún siendo buen profesional, encontré muchos baches, conflictos y amarguras.

Después de pasar por querer ser torero, aviador, y ministro sin cartera (que tenía que ser algo muy importante en aquella época), encontré mi verdadera vocación, o ella me encontró a mi.

Mi infancia fue dolorosa: como un pequeño ejemplo recuerdo que, al escribir con la mano izquierda en aquellos tiempos, mis profesores de primaria me llenaban de golpes, me ataban la manos al pupitre y, en una ocasión, me encerraron en una taquilla durante un tiempo que no puedo medir en mi recuerdo. Y aunque afortunadamente mis padres me cambiaban de colegio cuando se enteraban…, imaginad qué podría pensar y sentir de los maestros…

Enciclopedia Álvarez

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Pero la vida da muchas vueltas y lo supe muy joven. Fue a los ocho años cuando nos encontramos don Millán y yo. Este era un maestro noble, atento y cariñoso. Automáticamente se convirtió en mi referencia positiva y en un modelo a imitar, tanto…, que quise ser yo mismo un maestro como él, que me ayudó a salir del maltrato, y me matriculé en Magisterio (convenciendo de paso a un grupo de amigos para que me imitaran). Por azares de la vida, o por algo que voy a explicar más adelante, mi carrera se desvió y a los pocos meses abandoné esos estudios para hacerme actor.

Y tuve mis éxitos tanto interpretando como ejerciendo durante 20 años de director de escena y escritor, no lo puedo negar. Estos laureles fueron muchos para mi, pero no los vivía de un modo alegre  y no los disfrutaba, no los consideraba míos o algo similar. Así, aunque trabajé muy joven como actor en una compañía  estrenando dos obras al año, amén de ser actor de doblaje y de radio, siempre tenía un gran malestar que me impedía saborear tantos momentos dulces. En el estómago una bola negra amarga me llenaba de malas digestiones… Generaba conflictos en los lugares donde trabajaba y rápidamente deseaba salir de allí, ni siquiera asistía a recoger los premios que me ganaba. Entre otros sucesos importantes, actué en el teatro romano de Mérida, el de Sagunto, dirigí en el Corral de Comedias de Almagro y en el de Alcalá, escribí el primer manual de dirección escénica de un autor español desde principios del siglo XX y terminé con premios en la Ciudad de Nueva York, entre otros muchos éxitos. Nada de eso me daba satisfacción, al menos no me alegraba de la misma forma que cuando daba clases…

Porque afortunadamente mi destino, o mi pasión, volvió a aparecer muy pronto y desde los 25 años comencé a dar clases en el ámbito universitario y, sin titulación alguna, a los 27 años daba clases en la Universidad de Nueva York en España, al año siguiente en la Complutense, viajando en su representación a EE.UU., y seis años más tarde, el rector de la Universidad de Alcalá de Henares me nombró Profesor Honorario de dicha Universidad. Durante estos años he viajado por medio mundo dando clases de formación de formadores… Mi vocación…

¿La pasión mueve montañas? ¡Por supuesto! ¿Estamos destinados a cumplir con lo que nuestro corazón desea? No lo sé… pero si que sé que, en mi caso, fue así. Que cada vez que deseaba con todas las fuerzas dejar el teatro o pasaba por alguna crisis (una de ellas me llevó directo al hospital), siempre apareció una mano amiga, una especie de ángel, que me ofrecía ser profesor y recordar mi vocación.http://blogdeluis.com/wp-content/imagenes/2014/03/POSTERLTDC.jpg

Yo, que creía amar el teatro, realmente no lo soportaba aunque no lo he admitido hasta ahora, y  solía echar los balones fuera de mí. Mi rabia de, por ejemplo, no ser reconocido en mi total valía profesional (una importante nota ácida de esa época), la radicaba en lo “podrido y falso del mundo del teatro”, criticándoles y de paso a  las políticas culturales de los gobiernos, cuando no al pasado histórico o a la cultura española. Siempre había una adecuada excusa, lo que fuera para no ver esa ira en mi mismo.

Hoy, que ya no pertenezco a esa profesión, puedo decir que, al igual que muchos hijos siguen sin pensar la voluntad de sus padres en sus carreras profesionales y otros hacen lo contrario (y todos por amor), yo abandoné mis ilusiones para satisfacer inconscientemente las ilusiones frustradas de mi padre. El fue el que me llevó al teatro por primera vez en mi vida a ver una obra musical entre bastidores, en un lugar privilegiado, ya que deseaba ser cantante lírico sobre los escenarios, y yo decidí, dejar de ser yo mismo para hacer lo que mi padre no consiguió. Hoy se que lo hice por él, que mi amor inconsciente me cegó y me guió. Y yo no lo sabía.

Así hoy entiendo el malestar profundo, el sentirme errante y la falta de humanidad que mostré en mis relaciones con las personas que trabajaban y trabajan con amor en el teatro. No lamento mis crisis (la última hizo que abandonara una obra diez días antes del estreno dejando a todo el equipo en la calle), las necesitaba y hoy, como siempre, amo el teatro, a mi manera.
Lo que realmente me importa es que me ha llenado la mochila de experiencias vitales, de recursos y de un profundo conocimiento del alma humana. Y doy gracias a mi intuición, a mi espíritu porque finalmente me he reconciliado con mis ancestros y mi destino.

Hoy hago lo que me gusta y deseo, mi cuerpo y mis emociones no son incongruentes con mi pasión y eso me hace vivir en una paz interior como nunca había experimentado. El dinero que nace de esta verdad esencial es una energía espléndida y amorosa.

(Continuará…)

Programa del Taller

El próximo taller de Coraje y Dinero (el camino de tu riqueza) se celebrará los días 9 y 10 de julio de 2016.

Coraje y Dinero (El Poder de tu Riqueza)

Coraje y Dinero (El Poder de tu Riqueza)

 


'CORAJE Y DINERO. El camino de tu riqueza (II)' Hay 3 comentarios

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  1. 15/06/2015 @ 21:44 Loli Sánchez Nespral

    muy interesante y de hecho estoy trabajando para transformar mis creencias limitantes sobre el dinero y lo que acabo de leer me confirma que es así y que es posible. Gracias por compartir.

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    • 15/06/2015 @ 21:55 Luis Dorrego

      Muchas gracias a ti, Loli. Es una maravilla poder cambiar las creencias y disfrutar de la vida, de nuestra propia vida ¿verdad?

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  2. 20/03/2014 @ 20:50 Myriam Garcia-Alaman Calle

    Querido Luis. Qué alegría ha supuesto conocerte hoy. He disfrutado muchisimo de tu escueto curso de comunicación oral. Se nota, de verdad, que disfrutas formando y ayudando. Esa es una suerte tremenda, porque aparte del bien tan grande que haces, es tu vocación! Un abrazo muy fuerte y espero coincidir de nuevo contigo wn una segunda parte del curso.

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