Expresión Entrenamiento Integral

“Si me lo dices lo olvido, si me lo enseñas lo recuerdo y si lo experimento lo aprendo”
Benjamin Franklin

Expresión Entrenamiento Integral

Hace unos años, cuando comenzó esta andadura teníamos claro que deseábamos marcar diferencias, que pocas formaciones ofrecían lo que nosotros ofertábamos y que no iba a ser fácil al comienzo. Afortunadamente hoy ya se está asimilando un tipo de aprendizaje más orgánico, más integral, contemplando  a la persona como un ser también integrado.

Especialmente desde el colegio, nuestra formación es excesivamente racional, los profesores y maestros sólo se ocupan de activar  el hemisferio izquierdo, olvidando el derecho, es decir, dejando de lado la creatividad, la imaginación y la intuición, entre otros muchos talentos de los seres humanos.

Estas palabras ya se pueden decir en voz alta en algunos círculos, junto a la noticia del fracaso de la educación racionalista,  ambas ya son repetidas en prensa y premiados los investigadores que avanzan para desarrollar nuevas formas de aprendizaje y sus descubrimientos sobre el  funcionamiento del nuestro cerebro. Como sabemos, la información puede llegar a través de datos, hechos, reglas (hemisferio izquierdo), y el aprendizaje también incluye la metáfora, los símbolos y, sobre todo, las emociones (hemisferio derecho). Con el modo de procesar la información usado por el hemisferio derecho, se producen llamaradas de intuición, momentos en los que «todo parece encajar» sin tener que explicar las cosas en un orden lógico.

En la formación de empresa (y en la humana también) hemos estado muy acostumbrados a la formación excesivamente racional con largos Power Point, técnicas multimedia, donde los formadores se reciclaban como técnicos de audiovisuales y algunos en expertos diseñadores gráficos, lo que ha sido novedoso durante un tiempo…, llegando posiblemente a cansar. Ahora la formación pide una aprendizaje mas holístico, mas completo y equilibrado. Y al igual que no necesitamos de explicaciones teóricas para comenzar a andar o montar en bicicleta tampoco necesitamos una gran base de conocimientos para desarrollar habilidades sociales, superar el miedo escénico o comunicarnos emocionalmente con los demás.

Y existen formas de alimentar y de desarrollar ese aprendizaje, perdurable en el tiempo y que podríamos resumir en tres fases importantes:

La primera es crear un clima emocional apropiado, es decir, dedicar tiempo e inteligencia para que el ambiente sea óptimo, con emociones tales como la alegría, y sensaciones placenteras o de serenidad, con ausencia de tensión, amenazas y competitividad. Alejar el miedo a la equivocación como primer paso para llegar a ese clima es un buen comienzo. Detectar el perfeccionismo como limitación para avanzar es un segundo paso. La desconfianza en la propia capacidad y la baja autoestima no tienen ninguna base firme, pues todo ser humano tiene una capacidad inmensamente mayor de la que utiliza ordinariamente. Por ello, todo formador debiera repetir frecuentemente a los participantes que lo que les sobra es capacidad para comprender lo que se va a explicar, pero hay que ponerla en acción. Ahora bien, esta puesta en acción depende del clima emocional que se logra establecer.

La segunda consiste en crear una auténtica escucha activa. La mente racional, como dicen los orientales, es como “un mono loco y borracho”, es decir, emite ruidos incesantes y no para de moverse. Y esta actitud mental nos conduce a una gran falta de escucha. Una mayor presencia, una atención dirigida hacia el presente, permanecer en el aprendizaje “con los cinco sentidos.”. Si el clima emocional es el que se señaló anteriormente y si la escucha es activa, la comprensión del nuevo conocimiento será rápida y fácil.

Y una tercera fundamental consiste en unir los dos hemisferios: La gran mayoría de las formas de enseñanza tienen grandes cantidades de conocimientos que se expresan de forma excesivamente analítica, es decir, racional y lógica, aunque también se pueden  expresar de forma sintética y expresiva. E incluso imaginativa y creativa, artística.

Esto es lo que proponemos y desarrollamos en nuestros cursos de Expresión Entrenamiento Integral: una forma de aprendizaje que incluya la totalidad de nuestro cerebro. Esto lo conseguimos aunando otras disciplinas tales como la Programación Neurolingüística (P.N.L.), el Coaching, el Pensamiento Sistémico, la Comunicación No Verbal y la Sinergología, y, sobre todo, las técnicas derivadas de la enseñanza teatral: Desde Esquilo y Eurípides, dos mil quinientos años de formación “para aprender a ser”, para llegar a ser actores, es decir, “personas” con expresividad, mente y emociones. Todo ello somos nosotros en nuestro aprendizaje vital.

“Cuando se logra la integración total de la Creación con el Conocimiento,
y del Amor con el Sentimiento, entonces se da la COMPRENSIÓN
que se manifiesta como sabiduría, en la aplicación armónica de la realización»
Gerardo Schmedling

 


'Expresión Entrenamiento Integral' Hay 2 comentarios

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  1. 10/12/2011 @ 20:26 Birgit

    Luis, lo firmo y lo confirmo y te comunico que me siento hablada por tus observaciones.
    Celebro una vez más el privilegio de compartir contigo esta visión. Hace 15 años más o menos estas ideas eran muuuuy exóticas, raras, locas y ahora me produce una inmensa alegría pensar que ya somos unos cuantos más.
    No siempre, pero en algunas cosas vale la pena ser tercos.
    Un abrazo emotivo.

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  2. 06/12/2011 @ 09:25 Hortensia

    Estupendo artículo y estupendo trabajo. Gracias por seguir formando. Un abrazo,

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