La mediocridad se elige (segunda parte)

Definitivamente el mediocre no da. No da porque no siente que ese sea el camino para el éxito, su ceguera es tan especial que le impide reconocer que su vida ha sido un verdadero regalo, que estar viviendo ya es una dicha. Y así, el mediocre, encuentra un sentido a su vida: la queja. Y la frustración y la resignación: Como a mi no me han dado, yo tampoco doy, opina este personaje, y nadando en abundancia se ahoga en su propia inacción. La vida le va pasando por encima.

Vivir la existencia como un regalo parece que sea una actitud más propia del creativo. Y, curiosamente, también de las personas que se encuentran lejos de la abundancia de bienes, quizá a pesar suyo, es decir de quienes están mas cerca de su corazón. De los que miran el Ser antes que el Hacer o el Tener.MEDIOCRIDAD 4 copia

El mediocre entiende el dar siempre a cambio de algo. Se trata de un comerciante de emociones y de sentimientos empaquetados. Es un mercantilista de lo mejor que tiene. Posiblemente haya aprendido que al amor le sustituye el dinero y viceversa y lo ha llegado a creer haciéndolo hábito propio. Por lo que dar es una pérdida de tiempo, ya que si no hay algo a cambio, ¡para qué hacerlo!

Dice Jorge WagensbergLa mediocridad no consiste en pensar que nadie es imprescindible (se puede prescindir de Mozart, claro) sino en pensar que todo el mundo es reemplazable (que me busquen otro Mozart). No hay más que pedirlo y la sustitución se producirá. Y está al alcance de cualquiera, de cualquier mediocre, ya que estos no contemplan un mundo donde exista alguien por encima de ellos dedicados a construir espacios de libertad.

De esta forma todo es moneda de cambio, así acallo mi conciencia. La conciencia que me dice que yo pude ser creativo, que existen otros mundos que no están en mi mediocridad y que soñar no da dividendos.

Y para acallar mi voz interior sincera, tengo que acallar las demás creativas que me rodean, de cualquier forma y manera. Puede ser dejando de escuchar a mi niño interior que me reclama sus sueños o “cortando las cabezas” de los sobresalientes. Acabar con la élite se puede hacer de dos maneras: matando a todos los que están dentro (opción mediocre) o invitando a entrar a todos los que están fuera (opción creativa), escribe Wagensberg.

Para dejar de ser mediocres necesitamos una fuerte dosis de modestia, de que el ego se vaya deshinchando a medida que nos reconocemos imperfectos y contradictorios. Es por ello que cuando una persona creativa da, sabe no esperar algo a cambio directamente de la persona a la que dio. El solo espera que le regrese por algún otro lugar, inesperado siempre, sorprendente la mayor de las veces. Esta creencia le convierte en un ser menos egoísta y egocéntrico, ya que sabes que no puede dirigir los acontecimientos del Universo.

La vida es como un espejo, te da lo que te das. Y la persona creativa posee una alegría interior que procede del milagro de descubrir el yo que habita en el interior de cada ser humano, el yo creativo. Es por ello que, para mi, triunfar en la vida es dar al mundo mucho más de lo que recibo de las creaciones de los demás.

MEDIOCRIDAD 5 copiaEl ser creativo escucha, primero a su corazón, que no le engaña, y después a los demás, que le apoyan desde el cariño. Y cuando escuchamos a nuestro corazón encontramos nuestro propósito vital.

Victor Frankl, escribió: Quien tiene un porqué, podrá con cualquier cómo. Por ello, para salir de la mediocridad, uno tiene que encontrar el porqué de su vida, su pasión, aquello por lo que mataría o aquello a lo que nunca renunciaría.

La personas creativas conocen el significado de su vida y se abstienen de buscar una huidiza felicidad. Y parece que hoy la gente está más interesada y comprometida con la búsqueda de la felicidad individual que en la búsqueda de sentido, aunque esta búsqueda de sentido a la vida, ese sentido de trascendencia, nos diferencie de los animales que también se sienten felices cuando sus necesidades están satisfechas.

En suma, cuando estamos conectados con nuestro ser interior, ese sabio que “todo lo sabe”, que es el niño que fue y el anciano que será, salimos de la mediocridad absoluta y la existencia se vuelve un acto de generosidad absoluto, donde dar creativamente es acercarse a nuestra parte más espiritual.

Y cuentan que Beethoven, durante un ensayo de una de sus obras, en vez de quedarse en el teatro a escuchar su nueva sinfonía, decidió pasear por los bosques de alrededor. Al regresar notó que el director le había hecho algunos cambios a la partitura. Después de observarla detenidamente Beethoven se acercó a él y le dijo: ¡La has mejorado mucho y ha quedado mejor que mi original!


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  1. 08/05/2015 @ 09:49 Stephanie

    ¡Que bueno! El creativo vive y al vivir arriesga mucho y a diario. Yo confieso que al arriesgar tanto a veces termino quemada, pero este post me ayuda a recordar esa energía creativa que deje atrás. Me anima a mimar mis heridas y seguir adelante. Al final vivir como mediocre solo me deja amargada, apagada y enferma – casi prefiero llorar de rabia y dolor a diario que vivir como mediocre. Como siempre, mil gracias por tu perspicacia. A por ello, al final es la única forma de vivir.

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  2. 07/05/2015 @ 19:35 Beatriz

    Qué fantástica reflexión y qué verdad! Muchas gracias!

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